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04 abril 2013

Un sobre en el buzón: lectura de códigos QR

Aunque nos ilusionaba mucho el escribirles mensajes a la clase de 4 años, teníamos nuestra espinita al ver que nuestro buzón seguía vacío... pero nuestra suerte cambió. A los pocos días, apareció un sobre, que por los sellos y símbolos parecía proceder de Egipto.

A este primer sobre, le siguieron otros muchos. En cada uno de ellos, se nos retaba a un enigma diferente. Primero, debíamos ser capaces de leerlo, pues venía codificado en un código QR, luego, con nuestros conocimientos, teníamos que ser capaces de resolverlo. Para verificarlo, en el reverso de la carta encontrábamos un nuevo código. Si teníamos éxito, un tesoro siempre nos estaba esperando escondido en algún lugar del colegio. Así, encontramos: los bastones del faraón (báculo y mayal), unas pirámides y piedras y un juego de arqueología, con el que realizamos excavaciones hasta encontrar nada más y nada menos que cuatro tesoros (varias figuras y un colgante de escarabajo).

Cuando creíamos que esto se había acabado, nos reunimos con la clase de 4 años y la seño Rosa, para compartir lo aprendido y lo sucedido con las pistas, pero... al llegar al aula... ¡nos encontramos un nuevo sobre! La otra clase también tenía un nuevo mensaje. Comenzamos a hablar, su interés se centraba en quién había podido dejar aquello allí y dónde estaban la abeja Pepa y la rana Pascuala (mascotas de clase). 

Tras un rato de intercambio, cada clase se centró en su pista. Nosotros la abrimos y leímos. De nuevo un reto... el reto final. La solución no tardamos en descubrirla, pero ¿dónde está nuestro tesoro? Sabíamos que lo encontraríamos en el patio de los mayores, así que junto a la otra clase, nos fuimos a buscarlo. En un lugar apartado, encontramos al fin a las mascotas y en nuestro caso, un sarcófago ¿qué tendría dentro? Nos lo llevamos a clase y con cuidado lo abrimos, dentro había unas bolígrafos "de oro" y con figuras egipcias, nos encantaron. Cada niño/a eligió el que más le gustó y se lo llevó a casa.

A raíz de esta actividad, en clase hemos ido creando un pequeño rincón con códigos QR que encontramos en los envoltorios de nuestros desayunos, en revistas y algunos que traen de casa.

 

 

También comparamos estos códigos con otros que nos eran más familiares, los códigos de barras. Para terminar, les añadimos los códigos AR... ¡todo un descubrimiento! Parecía magia. Para ello utilizamos los recursos proporcionados por el Centro Aragonés de Tecnologías para la Educación.   

En el siguiente Glog podréis ver un resumen de esta segunda y última parte del proyecto.


Estas son las pistas que recibimos, por si queréis poner a prueba lo que sabéis del antiguo Egipto:

2 comentarios:

  1. Hola mi querida mentora en este mundo de los blogs. Me has hecho descubrir multitud de recursos y actividades que ilusionan a los alumn@s y por ello te sigo fielmente en todos tus trabajos. Me ha encantado el proyecto de los códigos QR y AR, lástima que sigo de baja y no puedo poner en práctica cantidad de ideas para mis alumn@s que se me han ocurrido y otras que he descubierto. Te felicito por tu gran capacidad de trabajo y tengo unas ganas enormes de volver al cole. Besos

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    1. Buenas Carmen me alegro que todo lo que comparto a través de este blog te inspire y dé lugar a nuevas ideas para llevar a tu aula. El abanico es muy amplio... yo no paro de aprender de aquí y de allá, de otros compañeros,... Y cuanto más lo pruebas, más quieres,... mucho trabajo, pero es genial.
      Como siempre agradecerte tus palabras que me ilusionan y motivan mucho. No te desesperes por la baja, todo pasa, así que date tu tiempo y piensa que cuando vuelvas al colegio lo harás con otros ojos y con una nueva maleta llena de nuevas ideas para tu clase, mucho ánimo. Un besazo.

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